La música genera estados de ánimo
e impacta de manera increíble en las acciones que tomamos.
Hay ocasiones en las que deseo
llenarme de energía y escucho Metal, otras veces estoy demasiado cansado y nada
sustituye a la Trova, otras veces estoy somnoliento y no hay absolutamente nada
como Pink Floyd; otras veces el Trance es mi vida…
Hoy tenía demasiado sueño, así
que me fui a dormir, a intentar dormir porque fuera del cuarto, en la sala,
estaban mi hermana y mi prima viendo la televisión, un programa grupero. Me salí
de la cama y cante con ellas.
Cosa curiosa, eran canciones de
un cantante de moda que no tiene gran voz, pero que actualmente es un éxito de
arrabal.
Espinoza Paz, quien nunca me ha
gustado, hizo un cover de la banda jalisciense
Cuisillos, un clásico de cantina, así que todos, disfrutando del sábado, cantamos
en coro. Terminamos comprando cervezas, y ahorita disfruto de mi Modelo,
mientras escribo.
Muchas veces es bueno dejar la
actitud pipiris nice de gustos
musicales cerrados, en ocasiones es preciso abrirse a nuevos géneros para
pasar momentos agradables.


