¿Alguien sabía que amo a The Doors?
Son la mejor banda de todos los tiempos. A mi parecer los máximos representantes del Rock Psicodélico (aunque no los primeros).
The Doors es magia, las percusiones explotan espontáneamente y con intensidades inesperadas, altas, bajas; la guitarra suelta slides, mientras los teclados crean una especie de barrera que mantienen aquellos suspiros en su lugar, creando el tan característico sonido hipnótico…
La música es perfecta, cada instrumento esta en armonía con los demás, y con la voz de Jim. Existe una conexión natural entre los miembros de la banda; Ray, Robbye, John y James tienen un vínculo especial que les permite comunicarse en el escenario, lo hacen mediante las sensaciones que transmite la música que cada uno de ellos crea, aquella que al unirse se convierte en un solo lenguaje que regala diversas experiencias al espectador.
Soy un eterno admirador de James Douglas Morrison, pero sin duda él no es The Doors. Es molesto cuando escucho a alguien decir que él era el más importante, eso solo demuestra que no logran comprender la realidad de la banda. Cada miembro es fundamental y jamás podría ser reemplazado. Pocas bandas lo logran.
¿Por qué no se puede prescindirse de ninguno de ellos? Por muchas razones, entre ellas que Jim es un loco, en el escenario no tiene control, se deja llevar y el resto de los Doors lo acompañan y lo llevan a un lugar lejano y desconocido… hasta que descubren que se encuentra en el límite y es momento de bajar de grado. Entonces regresan a Jimbo a la realidad. Si no lo hiciesen las consecuencias serían inimaginables, hasta siniestras.
The Doors son muchísimo más que un vocalista único, increíbles músicos, una multitud enloquecida, sexo y psicoactivos naturales, locura, poesía, pasión, leyenda… The Doors abren las puertas de la percepción y su legado es único y de un valor inalcanzable.
Sin temor a exagerar les aseguro que lo que acabo de expresar no es nada comparado con lo que debería ser, con el valor que tiene esta música. Mi vida se divide en antes, y después de The Doors.

Debo admitir que en mi particular opinión (totalmente llena de vicios y juicios de valor) The Doors no es la mejor banda del mundo, pero si una de las mejores. Te invito a abrir tu repertorio musical leyendo mi última entrada al blog.
ResponderEliminarPor otra parte, admite que somos unos jipitecas nacidos en una década que no nos corresponde... Jaja, paz y amor buen maese.