¿Dónde han quedado esos días?, ¿cómo pudo sucederme a mí?
¡Hey! Pero, ¿Qué hay de esos días?, los guardaba en el cajón,
… donde guardo el corazón.
Lleno, como un campo de flores azules,
vacío como un quimérico insaciable,
perdido como la arena y el viento,
huraño como el niño que temía,
nostálgico, aprendiendo de la luna.
Por un lado completo, por el otro destacando ausencias,
curioso, decidido e incapaz,
totalmente afortunado,
feliz, pero idiota.
Rodeado por la noche, soltando ideas,
forjando ideología.
Esperando valor para los próximos relámpagos.
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