Hoy, un amigo que no veo hace mucho me pidió que le pasara alguna canción tranquila, relajada y agradable; inmediatamente y con placer le pase los links de aquellas que llegaron fugaces a mi mente. Tratándose de ese tipo de canciones sé de montones, y no porque sea un gran conocedor, sino porque hay algo que me encanta hacer para sentirme mejor conmigo mismo:
Cuando estoy cansado de las actividades diarias o sencillamente cuando quiero tener uno de esos enormes placeres de la vida que, generalmente se encuentran en las pequeñas cosas, me tiro en mi cama, me pongo mis audífonos con música tranquila y reflexiva, algo como Pink Floyd, Deep Purple, The Doors, Led Zeppelin, Joy Division, u otros géneros como Sabina, Aute, Silvio… no importa demasiado, lo que interesa es de verdad sentir la música, hasta que lentamente otro grado de conciencia se apodera de mi.
Es en ese momento cuando le encuentro el mayor sentido a las canciones, a las letras, a la música. Ese es su verdadero objetivo, brindarte un escape de la realidad, aligerar la vida, ¡hacerte Feliz!
Amigos, esta solo es una razón más, de tantísimas, por las que dedico este blog a las buenas melodías.